Beneficios que aportan nuestras ruedas.

Hemos tenido la oportunidad de observar el uso de la hamaca con un bebé de entre uno y quince meses en su rutina diaria, inicialmente los hándicaps que encontramos con la hamaca sin ruedas fueron los siguientes:

  • Trasladar la hamaca con el peso del bebé desde una ubicación a otra dentro de la casa arrastrándola por el suelo.
  • Coger la hamaca por un lado y llevarla a la zona que deseamos de la casa y después llevar al bebé.
  • Cargar con el bebé con un brazo (esto es posible cuando son pequeños y tienen poco peso) y con el que queda libre cargar con la hamaca.
  • El bebé en muchas ocasiones se queda dormido en la hamaca y a la hora de desplazarlo a una zona de más confort para preservar su sueño, nos encontramos con la dificultad de que se despierte arrastrándolo o teniéndolo que coger de la misma hamaca.

Las ruedas que hemos creado han solventado este tipo de problemas haciendo que la hamaca sea más ergonómica para los cuidadores que cuidan de los bebes.

Hablamos de cuidadores en general, ya que hoy en día el cuidado de nuestros hijos queda la mayoría de las veces en manos de abuelos, escuelas infantiles, tíos…, e incluso en padres que acaban de tener una cesaría, tienen obesidad o algunos padres o familiares que van en silla de ruedas.

A continuación, especificamos los cuidadores que más se pueden beneficiar de este innovador accesorio:

  • Los abuelos: la mayoría de ellos por su edad avanzada tienen menos fuerza, suelen presentar dolores de espalda, lesiones lumbares, artrosis, artritis…
  • Mamás con cesárea y episiotomía: muchas de las recién estrenadas mamas sufren durante un tiempo las secuelas del postparto. La recomendación es que carguen poco peso, se flexionen lo menos posible.
  • Cuidadores con sobre peso: son candidatos ya que presentan mucha fatiga cuando se tienen que agachar, cargar peso o realizar alguna resistencia o fuerza.
  • Padres o familiares con movilidad reducida: debemos tener en cuenta que hay padres o familiares que por accidentes, patologías o enfermedades se encuentran en una silla de ruedas y les encantaría formar parte del cuidado del nuevo miembro de la familia, con este accesorio es posible que participen.

La hamaca es un accesorio para el posicionamiento del bebé que se encuentra muy cercar del suelo y que suele caer a favor de gravedad con el peso del bebé. Cuando nos agachamos a cogerla, la flexión que ejerce la mayoría de la población, no se hace de manera correcta, ya que tendemos a flexionar solo la zona lumbar con los miembros inferiores extendidos tirando de lumbares y elongando el brazo. Lo correcto sería flexionar las rodillas y la zona lumbar para conseguir una posición en miembros inferiores de 90º y tener un punto de apoyo en estos sin acusar tanto esfuerzo en la zona lumbar.

El palo telescópico solventa este problema ya que, con alargar un poco el brazo, tiramos del asa hasta que llega a la altura de nuestra cintura para ejercer solo la fuerza del empuje, que gracias a nuestras ruedas que hemos incorporado al chasis de la hamaca se desliza sin crear resistencia.

El hecho de que el palo sea telescópico hace que el abanico de posibilidades de manipular la hamaca desde otras situaciones de los cuidadores sea más sencillo y practico, disminuyendo las transferencias de estos para manejarla en tareas de la vida diaria ej el sofá, la cama, silla. De esta forma puedes subir el palo hasta donde sea cómodo para hacer pequeños movimientos de arrastre, favoreciendo la relajación del bebe desde el sofá, cama u otros lugares en los que los cuidadores nos solemos encontrar a lo largo del día.